La añada de ese año, excepcional de calidad aunque con pequeña producción, iba dirigida a producir vinos reservas, pero la Bodega optó por dedicar un lote que debido a su viveza y frescura, era idóneo para producir un Crianza aunque, eso sí, de tirada muy limitada.
El resultado ha sido un vino que destaca por su color rojo cereza intenso, limpio y brillante, de capa media, con elegantes ribetes rosados en el borde de la copa. Un vino con una gran personalidad, robusto, potente e intenso. Posee aromas muy marcados de frutas maduras con suaves notas a canela, caramelo y coco. En boca se presenta amable, con gran estructura, muy equilibrado y con una agradable acidez final. Retrogusto largo y afrutado, que se hará aún más complejo con su permanencia en la botella. Sin duda, un vino excepcional.
Autor: Terravinum-
Fecha: 2008-02-20