Todo aquel que en el mundo del enoturismo se atreve con nuevas experiencias y aventura con temáticas pioneras, merece que se le aplauda y felicite. Y eso es lo que ha hecho Legaris, del grupo Codorníu, en su magnífica bodega de Curiel de Duero.
La apuesta era arriesgada y no la tenía todas consigo. En primer lugar, había que lograr que el público respondiera con una buena afluencia – cosa que no es fácil por estos pagos.- Y en segundo término había que ver quienes eran esos muchachos, que se nos presentaron como una banda perteneciente a un pueblo de Inglaterra con edades comprendidas entre los 13 y los 18 años. En principio parecía, dicho con todos los respetos, una de esas bandas de música de nuestros pueblos que amenizan las fiestas.
Pero, ¡Hay qué sorpresa! Los chicos nos amenizaron con un surtido abanico de piezas del mejor jazz. Los dos saxos, que se compenetraban a las mil maravillas, demostraron una fuerza, vitalidad y alegría, que habría hecho sonreir al mismísimo Miles Davis. Pero es que el batería, que acompañó en todo momento a la orquesta con su rítmica, de pronto nos deleitó con un solo que nos hizo levantar a todos aplaudiendo a rabiar. Mas, ahí no terminó la cosa: el Director, alma mater de esta banda de muchachos, nos presento al “Frank Sinatra two”. ¡Y vaya si lo era! Aquél solista de 16 ó 17 años no solo tenía una magnífica voz que la modulaba con una seguridad y maestría magníficas, sino que además su registro y potencia hacía que por momentos, efectivamente y si cerrabas los ojos, te hacía la impresión de hallarte ante el divino Sinatra en su juventud.
Finalizado el concierto y con las manos doloridas de aplaudir, la bodega nos agasajó con su estupendo Crianza 2004 y un ágape, lo que fue ocasión para departir amigablemente.
En definitiva, una sorpresa y una velada magnífica la que nos depararon estos chicos y Bodegas Legaris – con el patrocinio de la Diputación de Valladolid – a lo que esperamos sean ideas e iniciativas de largo recorrido. ¡Enhorabuena!
Autor: Terravinum-
Fecha: 2008-03-29