Y es que desde hace cuatro años los vinos de esta comarca, que bien pudieran haber estado en su día comprendidos dentro de la Denominación Ribera Del Duero, cuentan con el amparo de la denominación genérica de Vinos de la Tierra de Castilla y León, lo que supone un reconocimiento a unos caldos y una comarca que, como su vecina Ribera, han hecho de la Tempranillo su seña de identidad.
Pero es que además del valor de sus vinos, esta comarca tiene un incuestionable interés paisajístico e histórico-cultural. Cabe reseñar en este sentido a la población de Fuentidueña, bonita villa enclavada en un cerro dominando el río y con importantes manifestaciones románicas. El paraje además que la rodea invita practicar el senderismo y pegarse un baño en el próximo envalse de Vencias. Y por supuesto el Cañón del Duratón, cuyas imponentes paredes sobre el río sorprenden dentro del paisaje horizontal del entorno y donde podremos observar una rica presencia de aves donde el buitre leonado es el rey.
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Fecha: 2006-08-07